En 1942, Orson Welles llegó a Brasil como parte de una misión cultural estadounidense. El aclamado director de Citizen Kane (1941) había sido invitado para producir una película que sirviera de introducción a la sociedad estadounidense sobre las bondades de aquella nación.
No obstante, esta “sencilla” labor tomaría un giro inesperado una vez que Welles se encontró con la riqueza cultural y social brasileña. La sensibilidad que le despertó comprometió el proyecto planeado, confrontándolo directamente con las autoridades que le encomendaron esta misión, al grado en el que se convertiría en uno de los mayores fracasos de su carrera.
Pero ¿por qué se le encargó esta tarea en primer lugar? ¿Por qué debía el público estadounidense estar interesado en un país del cual la mayoría desconocía su ubicación geográfica y, los pocos que sí se la sabían, aun así, tenían una idea vaga y estereotípica del lugar?

Una misión para Estados Unidos
Orson Welles llegó a Brasil como embajador de buena voluntad, pero no fue el primero ni el único en hacerlo. Durante la segunda guerra mundial, esta fue una práctica más para recuperar la influencia comercial y cultural que Estados Unidos estaba perdiendo en la región, especialmente frente a los nazis.
La misión de Welles consistió en realizar un documental titulado It´s all true, el cual estaría ambientado en su mayor parte en Brasil. Este tendría que plasmar la vida, la alegría y la calidez del pueblo brasileño, así como acontecimientos que mostrarán la cercanía política con Estados Unidos.
Para ello, Welles contó con el respaldo económico de la Office of the Coordinator of Inter-American Affairs (OCIAA), agencia estadounidense encargada de coordinar los esfuerzos informativos, culturales, sanitarios y de apoyo económico en América Latina.
Por su parte, el Departamento de Prensa y Propaganda (DIP) de Brasil quería un filme basado en el carnaval de Rio de Janeiro, para atraer a los espectadores estadounidenses al país. Sin embargo, la intervención de Orson Welles sobrepasaría con mucho los intereses políticos de sus mecenas.

El Brasil que Welles quiso filmar
La recepción de Welles en Brasil fue bastante cálida, debido a su popularidad como celebridad. Durante su estancia, además de ofrecer conferencia sobre Estados Unidos, Welles se aventuró por Brasil. De sus viajes descubrió un contraste de experiencias.
En lugar de mantenerse solamente en los hoteles y las playas, rodeado del lujo y las atenciones, Welles buscó adentrarse en la vida de los músicos, pescadores y el común de la gente, aquellos que daban vida al carnaval, más allá de las postales comunes que vemos en los puestos de revista.
Esta perspectiva lo llevó a filmar a las comunidades afrobrasileñas y a los desposeídos en las favelas, de las cuales provenía el samba, género que gozaba de una gran popularidad en el país y al cual el director asoció con el jazz debido a su origen popular.

Cuando el arte y el artista incomodan
Este punto de vista menos turístico del documental suele considerarse una de las principales causas para que el gobierno de Getulio Vargas se sintiera incómodo con esta representación poco compatible con su propuesta de un país moderno que estaba en camino a alcanzar a las grandes potencias. La OCIAA tampoco estuvo conforme con este enfoque hacia las poblaciones negras y mestizas.
Otras causas que se han atribuido a la cancelación del proyecto son el propio temperamento del autor, el descontrol económico durante la filmación, así como el trágico fallecimiento del líder de los jangadeiros —pescadores de la costa nororiental de Brasil— en un ahogamiento accidental durante la recreación de la travesía de cuatro pescadores que viajaron en una jangada para solicitar al presidente Vargas mejores condiciones laborales y de vida.
Junto a todos los factores mencionados —el último no menos destacable en una producción problemática— el fracaso de It´s All True demuestra una paradoja interesante. Los gobiernos querían producir películas propagandísticas con calidad artística sin tener en cuenta que es la independencia y su carácter contestatario lo que les otorga la última característica.
Reflexión Final
En este caso, Estados Unidos y Brasil se encontraron con un individuo que lejos de cumplir al pie de la letra los objetivos políticos que perseguían, tenía su propia perspectiva respecto a la expresión cultural de esta sociedad, así como del contexto local y marginal del que emergía. Una imagen matizada de Brasil mostrara la multiculturalidad y diversidad socioeconómica del país era inconveniente a la Buena Vecindad que promovía Estados Unidos y la idea de un país moderno que las autoridades brasileñas querían exponer al mundo.
Fuentes consultadas
Para empezar
- Pincherle, Maria Caterina. “¿Los buenos vecinos? Los filmes ‘latinos’ de Orson Welles y Walt Disney.” )Entrepasados(. Revista de Historia 12, núm. 23 (2002): 61-70.
Si quieres profundizar
- Sadlier, Darlene. Americans All. Good Neighbor Cultural Diplomacy in World War II. University of Texas Press, 2012.
- Cándida Smith, Richard. Improvised Continent. Pan-Americanism and Cultural Exchange. University of Pennsylvania Press, 2017.
- Cramer, Gisela y Ursula Prutsch (eds.). ¡Americas Unidas! Nelson A. Rockefeller´s Office of Inter-American Affairs (1940-46). Iberoamericana/Vervuert, 2012.